jueves, 26 de mayo de 2011

La #biblioteca en las netbooks de Conectar Igualdad



El programa Conectar Igualdad ya es una realidad y las aulas se están llenando de netbooks en las escuelas secundarias de nuestro país, tanto para alumnos, docentes, directivos y bibliotecarios. La pregunta que nos venimos haciendo en este blog es qué rol van a ocupar los bibliotecarios en este escenario donde la cultura impresa está dejando lugar a la cultura digital. 

Vamos con un primer acercamiento y al final hacemos algunas reflexiones y comentarios del rol de las bibliotecas y el bibliotecario en este panorama.


Escritorio docente


Biblioteca

Lecturas universales

Libros en pantalla que marcaron la literatura universal porque cambiaron la forma de escribir y de leer, o porque contaron historias como ningún otro.


Para empezar conozcamos el escritorio de los docentes, o sea, los recursos digitales que van a tener en su máquina los bibliotecarios quienes las han gestionado en su escuela. En ese escritorio encontramos una opción que se llama "Biblioteca". Aparecen tres facetas de navegación temática: lecturas universales, argentinas y pedagógicas. En las dos primeras encontramos textos en formato pdf para descargar de lecturas clásicas, de cualquier nacionalidad y argentina. En ambas facetas la lectura se asocia básicamente a la literatura y algunos ensayos principalmente autores anteriores al siglo XX. 

En la opción pedagógica se almacenaron documentos de publicaciones educativas latinoamericanas relacionadas con TIC, violencia escolar, pedagogía en el mundo digital, metas educativas 2020, entre otros.
   

Escritorio alumnos


Libros digitales

Tu biblioteca digital con literatura para trabajar en clase y para leer en tus ratos libres. Autores argentinos, latinoamericanos y clásicos universales en la pantalla de tu PC.



El escritorio para alumnos de escuelas secundarias de las netbooks entregadas por el Ministerio de Educación de Argentina se encuentra una especie de "biblioteca digital". El nombre de la sección es "Libros digitales". Las facetas de organización de material aquí se refieren exclusivamente literaria, y algunos pocos ensayos. Los títulos presentados también en su mayoría son del siglo XIX y del XX. 


Reflexiones y comentarios

La biblioteca presentada en las netbooks aparece en una versión estrecha, aunque en formato digital se reproduce la visión tradicional de la misma. El concepto de biblioteca aparece vinculado al depósito de archivos, generalmente asociados a la literatura y a los libros. 

Los textos para los alumnos "clásicos" en su mayoría son del siglo XIX y mediados del XX. Si queremos que los pibes de secundaria lean, no van a hacerlo con estos textos. Es cierto que los derechos de autor impiden difundir material actualizado, pero como sugerencia sería interesante que el Ministerio de Educación de nuestro país pueda lograr un convenio con las editoriales de acceso a textos digitales con derechos de autor para las netbooks  de los alumnos y docentes. 

Para ello, una idea sería generar un plan nacional de lectura de libros digitales en las escuelas que se pueda acceder desde una plataforma web del ministerio nacional o provincial para descargar los títulos actualizados. Y no hacer tanto hincapié en el material impreso. 

Si como bibliotecarios no acercamos la lectura a través de estos soportes y en otros formatos, si no somos lectores en soporte digital tampoco vamos a ser buenos promotores de esas otras formas de lectura. Y los jóvenes se van a seguir alejando de los diferentes tipos de lecturas, sea en impreso o digital. 

Para compensar este déficit de la biblioteca de las netbooks y hasta que no haya una política de acceso a libros digitales por parte de las editoriales para los docentes y alumnos, no queda otra que los bibliotecarios construyan espacios web con recursos digitales y material digital promocionado a través de las redes sociales, además de brindar a los usuarios otros tipos de material digital de interés como blogs, wikis y redes sociales especializadas. 

Si el bibliotecario escolar no se mueve en el mundo digital, será otra especie en extinción.

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sábado, 7 de mayo de 2011

Entrevista para la Red de Bibliotecas Públicas de Chile: Latinoamericanos aplauden Catálogo 2.0

Esta semana el sitio de la Red de Bibliotecas Públicas de Chile publicó una entrevista que me hizo el periodista Cristian Labarca sobre los OPAC 2.0 en las bibliotecas latinoamericanas, y especialmente sobre el catálogo chileno de las bibliotecas públicas que están desarrollando (el cual tuve la oportunidad de probarlo). Temática que hablé en el curso de bibliotecas públicas en Guatemala y en cual le cedí la palabra al bibliotecario chileno Cristian Maturana, parte del equipo de desarrollo del catálogo y alumno del curso (un honor contar con él), quien mostró y contó a los participantes el trabajo y el OPAC 2.0. Como dato técnológico utilizaron para su desarrollo del catálogo el software libre Vufind.
Quiero agradecer enormemente por la información (y la buena onda) que me brindaron para prepararme en esta  temática del OPAC 2.0 en latinoamérica a las chilenas Francisca Labrin, coordinadora del proyecto de optimización Tecnológica en DIBAM y Sandra Castillo Venegas, coordinadora de Tecnologías de la Información y catalogación del Sistema de Bibliotecas en DuocUC

Ahora si, les dejo la entrevista:


Es eficiente, atractivo y gratis. Generoso en aplicaciones. Sorprende en otros países del continente y ya invita a adoptar una “Actitud 2.0”. Se trata del joven Opac Social impulsado por el Proyecto de Optimización Tecnológica, experiencia que el bibliotecario argentino Fernando Gutiérrez acaba de definir como “un ejemplo de trabajo colaborativo y de apertura a los usuarios del siglo XXI en América Latina”. Tal cual. Y sí, nos sentimos orgullosos.


Fernando Gutiérrez es argentino y se autodefine bibliotecario "híbrido". Dice que tiene formación en varias disciplinas -entre ellas periodismo- y que actualmente se dedica a la docencia en escuelas secundarias. Hace exactamente un mes (el 4 de abril) se encontraba en Antigua, Guatemala (en el Centro de Formación de la Cooperación Española, junto al español Javier Leiva Aguilera) dictando el curso "El desarrollo de las bibliotecas públicas en el entorno digital: bibliotecas virtuales”. El trasandino hablaba a una nutrida comunidad de bibliotecarios procedentes de Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, República Dominicana, México, Paraguay, Argentina y, por supuesto, Guatemala. ¿La temática? Varias: el web móvil y bibliotecas, herramientas de trabajo colaborativo para bibliotecarios, el caso de los ebooks en bibliotecas públicas y, por supuesto, el Opac 2.0.

“Busqué ejemplos en la web sobre cada una de estas materias y su aplicación en bibliotecas públicas latinoamericanas –recuerda hoy-. También utilicé canales de la web social, tanto Twitter como Facebook, preguntando y enviando mensajes a mis contactos bibliotecarios. Me llevé una gran sorpresa puesto que encontré muy pocos proyectos y desarrollos latinos de estas temáticas”.

Fue así, escarbando en el ciber espacio, como Gutiérrez se enteró de la existencia del nuevo Catálogo 2.0 u Opac Social del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas chilenas.

“Encontré unas diapositivas de Francisca Labrín (quien además es una de los exponentes de esta temática en Latinoamérica) donde presenta el proyecto de Opac 2.0 para las bibliotecas públicas chilenas. Y por otro lado, en mi muro de Facebook, Sandra Castillo me mostró el primer Opac social latinoamericano, de la Universidad DUOC UC. Este fue el primer contacto con el Opac social o 2.0 de las bibliotecas públicas chilenas”.

Actitud 2.0

Fernando Gutiérrez sólo tiene alabanzas para la experiencia nacional: “desde mi punto de vista, el Opac social o 2.0 de las bibliotecas públicas chilenas se enmarca en las filosofías y actitudes de la web social: la participación y la colaboración poniendo como centro a los usuarios. Y además, el Opac 2.0, al utilizar Vufind, está soportado con una herramienta de software libre. Y como aclaré en esas clases: un Opac social que no está inserto en un sistema de bibliotecas que no sea participativo, donde el Beta permanente sea constante, no tiene sentido. Si la biblioteca tanto física como digital no tiene una actitud 2.0, su catálogo 2.0 es pura ‘moda’ y mero entretenimiento”.

Y no es todo. El argentino cree que gracias a la alta participación de las bibliotecas públicas chilenas en la web social, tanto en Twitter como en Facebook, “el Opac 2.0 se integrará positivamente en el ecosistema digital de la web social en el cual las comunidades contemporáneas tienen una alta participación, ya que la cuestión no es introducirse al mundo de la web social sin una actitud de apertura y participación. Los que estamos cotidianamente en el mundo de las tecnologías en bibliotecas sabemos del enorme trabajo que es llevar adelante un proyecto para implementar un Opac. Y más las bibliotecas públicas, que la mayoría de las veces no tienen los recursos tanto humanos como tecnológicos para este tipo de tecnologías. Por eso, este proyecto es un ejemplo de trabajo colaborativo y de apertura a los usuarios del siglo XXI en América Latina”.

Chile, a la delantera

Al de Francisca Labrín y Sandra Castillo, hay que sumar el nombre de Cristián Maturana, el tercer eslabón entre Gutiérrez y la experiencia chilena, consolidado en la misma ciudad de Antigua. Fue allí donde el argentino conoció al chileno. Maturana es Coordinador de Recursos Informáticos de la Biblioteca de Santiago y “un abanderado del software libre que, en esa ocasión, presentó en vivo el catálogo 2.0 de las bibliotecas chilenas a todos nuestros colegas latinoamericanos”, cuenta Gutiérrez.

Nota completa:

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miércoles, 4 de mayo de 2011

Sábato, la muerte de la enciclopedia impresa y la enseñanza de la bibliotecología

El sábado por la mañana había empezado a introducir a mis alumnos en el tema de la evolución de la web. Estaba explicando la Web 2.0 y ofrecí como ejemplos centrales Amazon y  Wikipedia. Escribí en la pizarra ese término y una alumna, en ese momento, dijo:


- En las noticias que estoy leyendo dicen que recién murió Sábato.


- Tenemos que chequear esa información. ¿Pero no se había muerto? - contesté mientras todos mis alumnos se inmiscuían en la web buscando sobre la muerte del escritor argentino. 


Y agregué:


- Como bibliotecarios tenemos que utilizarla como fuente de referencia. Que alguien se fije en la Wikipedia la entrada sobre Sábato.






Y sí. Justamente no habían pasado horas de la noticia que la entrada de Sábato ya estaba modificada y actualizada por algún usuario anónimo en la Wikipedia, la obra de referencia digital colaborativa por antonomasia. Y encima de todo, tanto en blogs, facebook y twitter se expandían las actualizaciones en referencia al autor casi centenario argentino. 


Este suceso me vino como anillo al dedo para explicar la rapidez de la actualización de la información y la colaboración entre usuarios dispersos en la red en una obra de referencia como es la Wikipedia ante los volúmenes de la Hispánica que yacían acumulando polvo en los anaqueles de la biblioteca del instituto donde doy clases a dos metros del aula. 


Y me dio la sensación que ya no es lo mismo enseñar bibliotecología en este ecosistema vertiginoso de la información que hace diez (¿cinco?) años atrás.  




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