Entrevista para la Red de Bibliotecas Públicas de Chile: Latinoamericanos aplauden Catálogo 2.0

Esta semana el sitio de la Red de Bibliotecas Públicas de Chile publicó una entrevista que me hizo el periodista Cristian Labarca sobre los OPAC 2.0 en las bibliotecas latinoamericanas, y especialmente sobre el catálogo chileno de las bibliotecas públicas que están desarrollando (el cual tuve la oportunidad de probarlo). Temática que hablé en el curso de bibliotecas públicas en Guatemala y en cual le cedí la palabra al bibliotecario chileno Cristian Maturana, parte del equipo de desarrollo del catálogo y alumno del curso (un honor contar con él), quien mostró y contó a los participantes el trabajo y el OPAC 2.0. Como dato técnológico utilizaron para su desarrollo del catálogo el software libre Vufind.
Quiero agradecer enormemente por la información (y la buena onda) que me brindaron para prepararme en esta  temática del OPAC 2.0 en latinoamérica a las chilenas Francisca Labrin, coordinadora del proyecto de optimización Tecnológica en DIBAM y Sandra Castillo Venegas, coordinadora de Tecnologías de la Información y catalogación del Sistema de Bibliotecas en DuocUC

Ahora si, les dejo la entrevista:


Es eficiente, atractivo y gratis. Generoso en aplicaciones. Sorprende en otros países del continente y ya invita a adoptar una “Actitud 2.0”. Se trata del joven Opac Social impulsado por el Proyecto de Optimización Tecnológica, experiencia que el bibliotecario argentino Fernando Gutiérrez acaba de definir como “un ejemplo de trabajo colaborativo y de apertura a los usuarios del siglo XXI en América Latina”. Tal cual. Y sí, nos sentimos orgullosos.


Fernando Gutiérrez es argentino y se autodefine bibliotecario "híbrido". Dice que tiene formación en varias disciplinas -entre ellas periodismo- y que actualmente se dedica a la docencia en escuelas secundarias. Hace exactamente un mes (el 4 de abril) se encontraba en Antigua, Guatemala (en el Centro de Formación de la Cooperación Española, junto al español Javier Leiva Aguilera) dictando el curso "El desarrollo de las bibliotecas públicas en el entorno digital: bibliotecas virtuales”. El trasandino hablaba a una nutrida comunidad de bibliotecarios procedentes de Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, República Dominicana, México, Paraguay, Argentina y, por supuesto, Guatemala. ¿La temática? Varias: el web móvil y bibliotecas, herramientas de trabajo colaborativo para bibliotecarios, el caso de los ebooks en bibliotecas públicas y, por supuesto, el Opac 2.0.

“Busqué ejemplos en la web sobre cada una de estas materias y su aplicación en bibliotecas públicas latinoamericanas –recuerda hoy-. También utilicé canales de la web social, tanto Twitter como Facebook, preguntando y enviando mensajes a mis contactos bibliotecarios. Me llevé una gran sorpresa puesto que encontré muy pocos proyectos y desarrollos latinos de estas temáticas”.

Fue así, escarbando en el ciber espacio, como Gutiérrez se enteró de la existencia del nuevo Catálogo 2.0 u Opac Social del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas chilenas.

“Encontré unas diapositivas de Francisca Labrín (quien además es una de los exponentes de esta temática en Latinoamérica) donde presenta el proyecto de Opac 2.0 para las bibliotecas públicas chilenas. Y por otro lado, en mi muro de Facebook, Sandra Castillo me mostró el primer Opac social latinoamericano, de la Universidad DUOC UC. Este fue el primer contacto con el Opac social o 2.0 de las bibliotecas públicas chilenas”.

Actitud 2.0

Fernando Gutiérrez sólo tiene alabanzas para la experiencia nacional: “desde mi punto de vista, el Opac social o 2.0 de las bibliotecas públicas chilenas se enmarca en las filosofías y actitudes de la web social: la participación y la colaboración poniendo como centro a los usuarios. Y además, el Opac 2.0, al utilizar Vufind, está soportado con una herramienta de software libre. Y como aclaré en esas clases: un Opac social que no está inserto en un sistema de bibliotecas que no sea participativo, donde el Beta permanente sea constante, no tiene sentido. Si la biblioteca tanto física como digital no tiene una actitud 2.0, su catálogo 2.0 es pura ‘moda’ y mero entretenimiento”.

Y no es todo. El argentino cree que gracias a la alta participación de las bibliotecas públicas chilenas en la web social, tanto en Twitter como en Facebook, “el Opac 2.0 se integrará positivamente en el ecosistema digital de la web social en el cual las comunidades contemporáneas tienen una alta participación, ya que la cuestión no es introducirse al mundo de la web social sin una actitud de apertura y participación. Los que estamos cotidianamente en el mundo de las tecnologías en bibliotecas sabemos del enorme trabajo que es llevar adelante un proyecto para implementar un Opac. Y más las bibliotecas públicas, que la mayoría de las veces no tienen los recursos tanto humanos como tecnológicos para este tipo de tecnologías. Por eso, este proyecto es un ejemplo de trabajo colaborativo y de apertura a los usuarios del siglo XXI en América Latina”.

Chile, a la delantera

Al de Francisca Labrín y Sandra Castillo, hay que sumar el nombre de Cristián Maturana, el tercer eslabón entre Gutiérrez y la experiencia chilena, consolidado en la misma ciudad de Antigua. Fue allí donde el argentino conoció al chileno. Maturana es Coordinador de Recursos Informáticos de la Biblioteca de Santiago y “un abanderado del software libre que, en esa ocasión, presentó en vivo el catálogo 2.0 de las bibliotecas chilenas a todos nuestros colegas latinoamericanos”, cuenta Gutiérrez.

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