Replanteo del bibliotecario tradicional ante la educación 2.0
Replanteo del bibliotecario tradicional
En la educación tradicional, el bibliotecario es el encargado de la biblioteca escolar. Esta es el espacio físico donde la información y la lectura complementan el hecho educativo que sucede en las aulas de una institución educativa. Tradicionalmente este bibliotecario es el mediador y promotor de la información y la lectura pero con la llegada de las nuevas tecnologías de la información todo cambió. Los alumnos y profesores realizan sus actividades informativas y de lectura a través de otros soportes, no necesitan ir a la biblioteca, y el recurso es un ordenador conectado a Internet o su dispositivo móvil y ya no más solamente el libro. Y en estas actividades de búsqueda de información en la red, se prescinde de la asistencia de un bibliotecario.
Los bibliotecarios no
pueden quedarse realizando las tareas tradicionales con el libro
tradicional. El acomodamiento y aplacamiento se expresa en la biblioteca y el
bibliotecario anclado en el soporte impreso, cuando la realidad de los usuarios
marca que lo digital es parte de sus vidas. El único paradigma que toman como
válido es el libro impreso, dejando de lado las experiencias digitales.
Incluso, nos encontramos con el bibliotecario tradicional
educativo anclado con la tecnología del siglo pasado también sigue siendo el mismo: cataloga y clasifica materiales
impresos en un catálogo automatizado pero no lo pone a disposición de los
usuarios, utiliza la computadora para armar fichas bibliográficas, organiza
actividades totalmente presenciales, difunde solamente actividades de la
biblioteca en entornos digitales, se ancla en su rol de promotor de la lectura
de material impreso. Si los bibliotecarios no protagonizan la formación de los
usuarios en aprendizaje informacional y digital de los alumnos y docentes,
estos seguirán buscando respuesta de la distancia que se produce del mundo
digital y las aulas escolares desde sus ordenadores, mientras la biblioteca será un lugar en el olvido de la memoria de la cultura del siglo pasado.
Rediseño del bibliotecario en la educación 2.0
Sin embargo, el ingreso masivo de las tecnologías de la información y la comunicación en las instituciones educativas necesita que el bibliotecario replantee su rol. Y este bibliotecario en la educación 2.0 deberá posicionarse ocupando un rol educativo en el ecosistema digital. En definitiva, la biblioteca es lo que hace el bibliotecario en ella. Para seguir en esta línea, es central su apoyo al docente para que indague y actúe en lo digital para darle un sentido pedagógico e informacional que pueda transmitir a sus alumnos.
Los desafíos que se le
plantean al bibliotecario en la educación son:
·
Construir una identidad digital como
bibliotecario y ser un internauta especializado en los espacios ciudadanos en
línea
·
Posibilidad de desarrollar habilidades
digitales para propiciar en los alumnos y docentes la creación de plataformas
digitales donde exponer sus entornos de aprendizajes, como vimos
anteriormente.
·
Promover la construcción una biblioteca en
los entornos 2.0, basado en el aprendizaje digital.
Importancia del bibliotecario escolar 2.0
Para cualquier bibliotecario
en la educación 2.0 el aprendizaje permanente es su razón de ser para ser
competente en desarrollar nuevas funciones o tareas que ocurren en el ciberespacio.
Y a la vez, entremezclar su experiencia digital en las instituciones que
transcurre. Los bibliotecarios en el
entorno digital piensan a la biblioteca como un espacio generador de experiencias
de aprendizaje en relación a las múltiples alfabetizaciones con los propios
alumnos y profesores como usuarios. El espacio digital de la biblioteca
propicia el encuentro con los contenidos especialmente con lo digital.
La
importancia aquí reside en que el bibliotecario promueva estos espacios de producción de materiales abiertos en los cuales el
profesor pueda interactuar no solamente con los alumnos, sino con los
contenidos y reapropiarse de ellos para realizar una nueva versión. Si tenemos en cuenta que son las redes sociales de aprendizaje digital las que nos permiten
reapropiarnos de esos contenidos siempre y cuando desarrollemos competencias
para abordarlas en los alumnos y profesores desde los espacios de la biblioteca. Lo que hace el bibliotecario ante el profesor y el alumno en estos
espacios es central. Por eso también es importante la actitud de un aprendizaje
permanente, activo, en cualquier momento y en cualquier lugar, fundado en la
colaboración en todo momento y lugar.

Comentarios
también coincido. La "ultramodernidad" de los bibliotecarios a veces se vuelve contraproducente. Y siempre quiero enfatizar que es necesario que los bibliotecarios que se quieren dedicar a la formación y el aprendizaje digital, valga la redundancia, se formen constantemente. Pues esto es necesario a los que se van a dedicar a esta área que se desconoce en las escuelas de bibliotecología. Además, conozco varios que se mandan sin haberse formado en estas pedagogías de aprendizaje, siempre pensando en digital. Lo cual enseñar en entornos digitales no es largar documentos digitales y actividades de búsqueda y listo.
En cuanto a los "alfabetizadores" también hay de todo, quizás demasiado anclados en la enseñanza transmisiva y ni hablar de aprendizaje colaborativo y otras yerbas constructivistas.
Y parece que ahora por leer unos paper listo ya somos expertos, jeje. Quizás vos ya habrás visto mucho de esto por estos pagos.
Convengamos que diseñar instancias de aprendizajes digitales es otro cantar. Conozco también a varios que tienen ese actitud, y ojo que muchas veces son ponentes en Congresos importantes pero nunca enseñan en entornos digitales con todas las complejidades que trae.
En realidad, enseñar ya es una tarea compleja y de una muy alta responsabilidad que se mejora con mucha práctica y autocrítica permanente. Principalmente la que viene de nuestros alumnos.
Saludos
hay muchas herramientas en la web para realizar lo que dije en otro post sobre la curadoría de contenidos. La figura del content curator es relevante hoy en día. Los bibliotecarios no somos content curators propiamente dicho pero podemos tomar habilidades de esta actitividad digital para organizar y difundir la información que circula en los entornos digitales. Y para eso hay muchas herramientas, infinitas si quieres.
Saludos
En mi ciudad (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia) tenemos una “falla” estructural: no existe Escuela o Carrera de Bibliotecología, con lo cual el recurso humano que labora en las unidades de información son (somos) en su mayoría personas que nos hemos “formado” en el ejercicio del trabajo. Si a ello le sumamos de los vaivenes de la política cotidiana (sobre todo en las bibliotecas de titularidad pública) la cuestión es más que dramática.
Sin embargo hay muchos trabajadores del área que ponen su mejor esfuerzo y voluntad para capacitarse y formarse, sobre todo pensando en brindar mejores servicios a sus usuarios. De ahí que tu propuesta es muy importante a la hora de mirar más allá de las rutinas e incorporar estas nuevas formas de comunicar y “consumir” la información. Gracias por compartir tus conocimientos y motivar a la autoformación.