jueves, 30 de diciembre de 2010

Mempo Giardinelli y los bibliotecarios no lectores

Urgando en mis archivos personales encontré un texto que difundí en el 2006 en varias listas de correos de bibliotecarios. Es hora de hacerlo a través de mi blog. El tema no pierde vigencia a fines del 2010 y principios del 2011.

En mi caso no entraría en la categoría de bibliotecarios no lectores de Giardinelli: la cantidad de lecturas de libros (en digital e impresos) que realicé este año va en aumento.

También quiero aclarar que en esa época trabajaba como bibliotecario responsable de una biblioteca popular, igualmente aunque en la actualidad trabajo en una biblioteca universitaria coincido en gran parte de lo que pensaba en esa época.

Les dejo el texto que escribí hace casi cinco años:

"Debemos recuperar a nuestra docencia y a nuestros bibliotecarios como lectores. La mayoría de los bibliotecarios en la Argentina no lee, son como una especie de burocracia administrativa del libro, pero no son lectores. Y el que no lee no puede transmitir amor al libro". 

La mayoría de los bibliotecarios "no leen" es una expresión que he leido por parte de Mempo Giardinelli. Creo que decir los "bibliotecarios" es una generalización. A este escritor se le puede perdonar, pero a nosotros, especialistas en "lecturas" no. No es lo mismo un bibliotecario popular, que uno escolar, como uno que trabaja en una biblioteca especializada que otro en una universitaria. Giardinelli se refiere me parece al escolar o popular. 

Más allá de esto, ¿los bibliotecarios no leen?. ¿Tiene razón Giardinelli?. Para mi leer es nuestra actividad principal. ¿Qué leemos?. ¿Depende de la biblioteca en que trabajemos?. ¿Si no leemos litaratura no vamos a poder nunca despertar el sentido de la lectura en otros?. Habría que investigarlo. Ojo con la idea de que la lectura de ficción es la panacea hacia otros campos del conocimiento. No creo que solamente un país de lectores haga un mejor país. (Pero es cierto que si un país no lee, es más complicado crecer). El ejemplo es Argentina , un país con alto nivel de lectura a mediados del siglo XX y miren a dónde estamos, y ni que hablar de Francia, otro ejemplo de un país altamente alfabetizado y con gran cantidad de conflictos de tolerancia racial como hemos vivido estos años (...)

En las bibliotecas escolares y populares la lectura de textos literarios es importante. Tanto para el bibliotecario como para los usuarios. En relación al bibliotecario como recomendador de libros en el marco de una investigación sobre la imagen social del bibliotecario que estoy llevando a cabo, según una encuesta efectuada en dos bibliotecas populares de la zona de Luján solamente un encuestado contestó que un bibliotecario le ha recomendado libros. Por lo tanto, la imagen del bibliotecario popular o escolar como recomendador de libros no aparece. Ahora, ¿por qué?. ¿Qué responsabilidad tiene nuestra formación en esta tarea?. ¿A un bibliotecario le tiene que gustar la lectura de literatura si no no puede ser bibliotecario?. Mi hipótesis es que en las carreras de bibliotecología se está depositando el acento en la formación de gestores de la información en detrimiento de la papel del bibliotecario como animador sociocultural, uno de los actores principales en el quehacer cultural y que, repito, no se nos forma hacia allí. De esta manera perdemos de lado el hilo simbólico que nos une al otro, ese otro que da sentido a nuestro accionar bibliotecológico.

En realidad, esta relación simbólica se vuelve difusa por atender las "necesidades de información del usuario". Quizás esto solo lo tengan en cuenta los bibliotecarios populares y escolares, pero los "profesionales de la información", ya que no se detienen en debatir estas cuestiones "mínimas" por su importante tareas en bibliotecas "especializadas" y que su importante constribución puede ser importante. 

Pues no veo en la zona oeste de la provincia de Buenos Aires un alto nivel de concientización de la ímportancia de la presencia de las bibliotecas populares, escolares y de todo tipo en la sociedad. Y me pregunto: ¿por qué no hay propagandas en los medios de comunicación que fomente le lectura o el uso de bibliotecas?, ¿los bibliotecarios por qué somos capaces de darle espacio  en esta lista  sobre la imagen bibliotecaria que construyó un programa de televisión en vez de pensar en generar una campaña de medios que lleve adelante ABGRA, CONABIP, CABIP o quién sea  para que conozcan de qué se trata nuestro trabajo y lo valoricen?. ¿Por qué criticar, como he leído por ahí, la cultura audiovisual, y no aprovecharla para que la sociedad tome conciencia a través de los medios que hay algo que se llama bibliotecas populares?. ¿Tan alejado de ellos, los ciudadanos y los medios, estamos?. Es decir, los/as bibliotecarios/as popualres,  no tenemos visibilidad social, porque no sabemos o no queremos ver que el rol que desempeñamos dentro de la cultura va más allá de los estantes que nos rodean.

Para finalizar, el/la bibliotecario/a, se supone, tiene una imagen muy vinculada a los libros y esta es una tarea para empezar a recuperar como aquel sujeto que vincula lecturas, historias a los sujetos con los cuales trabaja. Es partir de relacionarnos con el otro a partir de los simbólico que está nuestra identidad profesional, tanto en una biblioteca popular, como escolar y de cualquier tipo.
           


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1 comentario:

Estrella dijo...

Un bibliotecario que no lee, es como un enfermero que se desmaya al ver sangre.
La lectura es fundamental para los bibliotecarios, ya sea para recomendar libros según la edad del usuario,como para actualizarnos en las novedades de nuestra profesión, que es una de las que mas avanza actualmente