Bibliotecas vs. notebooks



Futurología 1.0

Llegarán las notebooks a las escuelas secundarias y los bibliotecaros y docentes tendrán que dedicarse a otras cosas. Los libros dejarán de ser el soporte principal en que los alumnos aprenden. Y las bibliotecas acumularán polvo. Se le pagará a un bibliotecario por un cargo que ya no tendrá sentido. Toda la información se accederá por las netbooks de cada alumno. Incluso se podrían bajar de la red los libros que quisieran. Ya no harán falta los libros ni las bibliotecas. Despertemos a los bibliotecarios. El libro está entrando en extinción. Refugiémonos en las trincheras de nuestros estantes y luchemos para que en vez de notebook se entreguen más libros, porque lo que necesitan los alumnos no es que el alumno lea, sino que tenga libros y dejen de refugiarse en los oscuros meandros de las pantallas. ¿Qué hacemos los bibliotecarios que no nos estamos oponiendo a esta revolución digital? Vamos, convoquemos a los maestros para que se nos unan. Ellos van a ser más perjudicados que los bibliotecarios: ¿cómo van a armar sus clase si no van a tener más sus libros de textos que los orienten a la hora de dar clase?. Ahora los bibliotecarios y los docentes tendremos que sentarnos y empezar a meternos en Internet, mientras los libros quedarán arrumbados, cosas de museos, del pasado. ¿Encima quieran que trabaje más por el mismo sueldo?. Luchemos para que sigamos con la clase tradicional, con la tiza, el pizarrón  y el libro de texto. Juntos bibliotecarios y docentes en contra de las notebooks del gobierno. Y las TICs funera de las bibliotecas, sino para que vuelvan a donde les corresponde: los salones de informática.



Cambios 2.0

Parece que en nuestro país la idiosincracia se asienta en armar dicotomías y a partir de ahí posicionarse en alguna posición. Leyendo el post sobre las "Jornadas Internacionales de Educación" de la crónica de Ana Laura Rosaro en su blog Educación 2.0 no pude contenerme y me lancé indignado por no creer que a esta altura del partido haya visiones que se vislumbra una defensa del libro contra las computadoras.



Pareciera que muchos intelectuales empiezan su defensa del libro como si los soportes por sí mismos hicieran que un sistema cognitivo desaparezca. Lo que empieza a quedar en el polvo del recuerdo son las clases de como se aprendía 10 o 20 años atrás donde el acceso a la tecnología no tiene la llegada en la actualidad. El libro impreso era el soporte pedagógico por el cual rondaba (sigue rondnando) el curriculum escolar. El libro de texto orientaba (¿orienta?) la clase del docente.  La biblioteca, entonces, era el templo sagrado del conocimiento impreso. Llegar a los alumnos con más libros. La lecturas se asoció al libro. La escuela apoyada en la "biblioteca". La mejor formación se la llevarían los alumnos con una buena biblioteca en su escuela.


Pero el acceso a la información a través de los medios, y ahora a la tecnología ponen en crisis el modelo anterior. Y más si el anuncio del gobierno (la tendencia latinoamericana por ahora) de llenar las escuelas, por ende las aulas de netboks, o computadoras portátiles. Vaya horror.

Y pensar las "bibliotecas con fuentes de información en red" no alcanza si los alumnos no tienen la posibilidad de acceder a la cultura digital que no es solamente la información lo que se juega en el cambio paradigmático que presenciamos, sino que a través de las TICs se puede potenciar la posibilidad de aprendizaje colaborativo y construcción del conocimiento de los individuos. Y las bibliotecas y los bibliotecarios tendremos un rol destacado que jugar en los procesos de múltiples alfabetizaciones en relación con el conocimiento, no solamente para trabajar con los alumnos, sino también con los docentes.

Mi propuesta es trabajar para que las notebooks y las bibliotecas sean un conjunto de recursos híbridos, donde el protagonista sea el conocimiento, ni el libro, ni la información, ni la tecnología por si solos.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Listado de blogs de bibliotecarios iberoamericanos

Replanteo del bibliotecario tradicional ante la educación 2.0