martes, 18 de mayo de 2010

El bicentenario de papel (200 años como si nada)


Escena 1.0


En estos días previos a los festejos del Bicentenario de la primer revolución patria los maestros y profesores le ha invadido un deseo imperioso de realzar tareas relacionadas con el evento que se plasmarán en una muestra distrital, por lo menos en nuestra localidad, Luján, los días 19, 20 y 21 de mayo.

En esta escena 1.0 corresponde a un hecho que varios padres de hijos pequeños principalmente han vivenciado. Los maestros de primaria, principalmente, les piden a los alumnos información sobre la vida cotidiana de la colonia. Por ejemplo, los vendedores ambulantes de época, caso el vendedor de velas, el que anunciaba la hora, la que vendía empanadas calientes, las sirvientas que lavaban la  ropa a la orilla del río.

El caso que quiero comentar se refiere que una compañera de trabajo con una hija le pidieron efectivamente imágenes sobre lo referido anteriormente. Como sabe que soy una especie de "adicto" a la red me solicitó ayuda para buscarles las imágenes. Y me llevé la sorpresa al buscar, al darle la vuelta en diferentes buscadores, y búsquedas extendidas, específicas y todas las que utilizo generalmente y el resultado fue muy pobre, dos o tres imágenes pobretonas.  


Utopía 2.0 


Entonces, me di cuenta que hay escasos materiales y recursos educativos  en línea para el nivel de inicial, primaria y secundaria de Argentina. Puesto muchos de los contenidos tienen que estar contextualizados por la currícula. Pero no hay casi nada. Igualmente sigo encontrando pistas de la gran posibilidad que tienen los docentes o bibliotecarios de trabajar en la generación de contenidos en línea. Pasar de receptores a consumidores. 

¿Qué va a pasar cuándo lleguen las notebooks para todos los alumnos?. Se encontrarán con esta escasa producción, puesto que los bibliotecarios pueden darles excelentes cursos de alfabetización informacional, pero de qué sirve si lo que está en la red apenas tiene sentido. En realidad la tenemos que formar alumnos y profesores generadores de contenidos en línea, no mero consumidores.

Y como moraleja mi compañera no le quedó otra que comprar una revista impresa para chicos y sacar material por esa vía. Los contenidos, los recursos  siguen estando a merced del negocio editorial. Y me parece que en este bicentenario en materia educativa y en acceso a contenidos en línea todavía estamos como hace 200 años, priviligiando lo impreso y el negocio editorial.

1 comentario:

bitacoradeperspectivas dijo...

Fer!
que interesante tu descubrimiento/observación...
La verdad que no lo había imaginado...a veces damos por hecho que lo que vemos en papel tiene que estar en formato digital también...y resulta que no siempre es así...bueno..aun no lo es.

saludos!
Vero